Estatua de John Lennon, que era de Carlos Lehder, regresó al Quindío y reabrió debate sobre memoria y narcotráfico
- Madelaine Báez
- hace 19 horas
- 1 Min. de lectura
La estatua del escultor Rodrigo Arenas Betancourt ahora está bajo la administración de las autoridades culturales del departamento.

Una escultura del icónico músico John Lennon volvió al departamento del Quindío tras más de dos décadas fuera del radar público, en medio de un proceso que mezcla arte, historia y controversia.
La obra, atribuida al reconocido escultor Rodrigo Arenas Betancourt, fue entregada a las autoridades departamentales y ahora será administrada por la Secretaría de Cultura como un bien público. Su devolución estuvo vinculada a Carlos Lehder, quien en el pasado tuvo relación con la pieza, lo que ha generado reacciones divididas.
Desde la institucionalidad, se ha insistido en que la escultura no busca exaltar ese pasado, sino resignificarlo. La intención, según las autoridades, es convertirla en un elemento de memoria colectiva que permita reflexionar sobre una de las etapas más complejas del país, marcada por el narcotráfico.
Sin embargo, el regreso de la estatua también ha despertado críticas en redes sociales, donde algunos ciudadanos consideran que su origen la convierte en un símbolo incómodo. Otros, en cambio, ven en ella una oportunidad para promover el arte y el turismo, desligándola de su contexto inicial.
Ubicada en un espacio que hoy busca consolidarse como atractivo cultural, la pieza se ha convertido en punto de interés para visitantes, pero también en un recordatorio de los desafíos que enfrenta Colombia al gestionar su memoria histórica.
El caso pone sobre la mesa una discusión de fondo: Cómo transformar bienes asociados a épocas violentas en herramientas de reflexión sin caer en la glorificación de ese pasado.























Comentarios